Si quieres mejorar, prueba a quitar elementos, llévate menos objetivos, no uses geles, usa una luz, limítate a un modificador… Si eres de los que se suele cargar todo el equipo del que dispones a cada sesión, prueba este simple ejercicio al menos una vez, y te aseguro que no te arrepentirás. Menos es más.
En mis últimas sesiones he llevado el equipo de luz que veis en la foto de arriba, un softbox Westcott Apollo de 28 pulgadas, el Jinbei DC-600 (un strobe de 600ws, podéis ver una review genial de Eduardo Francés en lightingrumours en inglés), y un pie tipo boom. Esa foto es el esquema que he usado a lo largo de la corta sesión (y de próximas que voy a ir subiendo), simplificando también ese aspecto de la sesión.
Aunque ese pie es pesado de llevar y mover, no me arrepiento para nada el haber tomado esa decisión, simplificando esa parte de la ecuación me he podido concentrar en otros aspectos de cada fotografía e intentar sacar el máximo provecho de una sola fuente de luz.
Haciendo este tipo de ejercicios en sesiones que te lo permitan, puedes acabar descubriendo nuevas maneras de usar tu equipo, y quitarte de encima esos vicios que nos imponemos día a día sin darnos cuenta.
Viniendo de parte de Elena en ésta sesión tenía carta blanca para hacer lo que quisiera, así que muchas fotos las enfoqué como si de un grupo de música se tratara. Para facilitar el transporte usé solo dos luces, un flash sin modificador para separar las personas del fondo y otro flash que alterné entre un paraguas de 60 pulgadas y el softbox de 28 de Westcott.
Como usé dos Nikon SB-600, en algunas situaciones me faltaba potencia para cerrar apertura y me quedé en f/2.8. Eso es un problema cuando los sujetos están a diferentes distancias de tu cámara, aunque hay varias soluciones:
La familia que permanece unida jamás será vencidadesenfocada.
Más potencia (algo que en ese momento no disponía).
Habría una tercera posibilidad: subir la sensibilidad del sensor (ISO), pero eso aumentaría también la luz ambiente.
Muchas veces la gente se plantea un equipo de luz más potente cuando quiere hacer fotos con sol, para conseguir sacar un cielo azul, o simplemente rebajar la luz ambiente que éste produce, pero como me ocurrió a mi, no solo es necesario en esas situaciones, también lo es a la hora de hacer fotos a grupos, al final de lo que se trata es de cerrar aperturas, ya sea para tener más profundidad de campo, como para poder sincronizar con flashes (el famoso límite de 1/250 a no ser que saque mi antigua Nikon D70s).
Aun con esos handicaps lo más importante es que cada uno conozca las limitaciones del equipo del que dispone en cada momento. Todo depende de la libertad que tengas en cada trabajo concreto, está claro que para según que cosas tocará alquilar o incluso plantearse la compra de más equipo, pero conociendo esas limitaciones podrás saber hasta dónde puedes forzar y hasta dónde puedes llegar. A veces, las limitaciones incluso juegan a nuestro favor y nos permiten crear fotografías que de otra manera no habríamos pensado, por ejemplo en este caso juntando más a la gente y buscando composiciones con ese handicap en mente; cerrando menos los planos en los que pudiera tener problemas (la profundidad de campo disminuye al acercarnos al sujeto) y hacer que la gente permanezca más o menos en el mismo plano.
Para esta entrada he estado buscando una cita que leí, pensaba que era de Stanley Kubrick pero no la he encontrado por ninguna parte. Aun así, lo que venia a decir ésta cita es que al imponernos limitaciones, por ejemplo, a disparar solo con un objetivo, una apertura, un tipo de luz, etc… estamos potenciando nuestra creatividad, en cambio cuando tenemos demasiadas opciones no somos tan creativos, y menos cuando no conocemos nuestro equipo, añadiría yo. Al final hay limitaciones que tenemos que hacer frente y no hay más, pero a veces pecamos de querer tener todo el equipo que podamos sin conocer las limitaciones reales de lo que tenemos actualmente.
Ésta vez se trata del grupo de música Dèria. La sesión se retrasó un poco y el sitio dónde hicimos las fotos estaba muy escondido, con lo que no pude aprovechar nada de la luz del atardecer (que era una de mis ideas), aun así, luchando contra los mosquitos y salvando los problemas técnicos con los que nos encontramos, pudimos sacar adelante la sesión.
Por desgracia, teníamos el tiempo limitado, a pocos minutos del final decidí hacer un cambio radical y salir del espacio donde nos habíamos quedado estancados. Recordé haber visto una puerta interesante cerca del patio, coge los cacharros y vamos corriendo hacía allí, aunque fue por poco tiempo creo que el portal numero 9 jugó un buen papel:
Si tienes una grupo de música y necesitas fotografías para vuestra promo no dudes en pedir presupuesto sin compromiso.
Ésta sesión no habría sido posible sin la colaboración de todo el equipo de Mirai Studio. Los flashes no podían quedarse de pie en el suelo, el terreno no lo permitía, y era necesario que alguien mantuviera el pie de cada luz en el sitio adecuado, muchas gracias por vuestra ayuda!.
Aquí lo habéis visto en su salsa, con su bicicleta, en un bosque que él conoce muy bien, vistiendo la ropa reglamentaria de BikeTrial… no obstante ya hicimos una sesión de fotos meses antes. Os dejo con dos de las fotos para que podáis contrastar. En este caso era para entregar a una agencia de modelos:
Ésta sesión de fotos se hizo a finales de Julio del 2011, mis dos ayudantes (Elena y Regina) grabaron algunos planos de la sesión con una cámara sencilla que tenemos (la próxima vez usaremos una con más calidad). He editado el video añadiendo algunas de las fotos y manteniendo el orden cronológico.
En toda la sesión busqué luz sencilla. Empecé usando un softbox de 60cmX60cm para los interiores y añadí un flash para realzar el contorno en contadas fotos. Para los exteriores, después de probar varias opciones, me quedé con la luz natural que teníamos en la sombra, el mismo entorno creaba reflejos y no hizo falta ni usar un reflector. La verdad es que hacer fotos en éste ático de Barcelona fue toda una gozada y espero que no sea la última vez.